Tan solo 13 fechas nos separan del final del torneo, es decir tan solo dos meses, donde nuestros pibes deberán dar muestra que pueden revertir esta situación. Y si miramos por el contrario lo que ya pasó, veremos que se fue un mes, un mes con 6 partidos jugados, cuatro empates que nos permiten acumular 4 puntos en la tabla y tan solo 2 goles a favor, lo que nos convierte junto con Atlético Tucumán y San Lorenzo en los clubes con menos goles a gritados.
Es positivo lo de no sufrir goles en contra también, pero con la gran cantidad de equipos que dividen distinto en nuestro torneo, poco importa esto, central debe ser contundente, generar lo justo y necesario para llegar a las redes, es que cuando nosotros sumamos 3 puntos con un una victoria Godoy suma 6 puntos y Chacarita y Atlético de Tucumán 9 puntos.
La desigualdad es abismal y no podemos regalar más partidos de local, es por ello que el partido frente a Arsenal cobra vital importancia y nuestros jugadores deberán tomarlo como una gran final.
No podemos dejar de sumar de a tres en casa. Ese tiene que ser el discurso que se instale entre nuestros guerreros, acá no se tiene que escapar más un punto. Y en esto jugamos todos.
La gente deberá hacer sentir la presión como nunca, gritar los 90 minutos no caer en el nerviosismo de los jugadores, mantenernos al margen sufriendo por dentro pero sin achacar más nada, es hora de SOLO GRITAR. Los directivos deberán jugar su papel hablar con las autoridades arbitrales, hacerles saber de la importancia de este partido y “desearles lo mejor en sus tomas de decisiones” y por último nuestro cuerpo técnico deberá estar atento a lo que el partido depare, no errar con los cambios, analizar tácticamente cada situación para no tener margen para el error.
Si con esto no alcanza, después ya sabemos quiénes son los responsables, al final del partido iremos a pedir explicaciones, pero no caigamos en la pelea entre nosotros, no caigamos en la puteada a los pibes, seamos complacientes tal como lo fuimos con estos directivos que se cansaron de cometer errores INTENCIONADOS.
Con Colón apareció Figueroa, con Colón apareció la garra y estoy seguro con Méndez en el medio campo, la historia hubiese sido distinta, pero por un momento olvidemos todo, son 90 minutos, donde solo tenemos que acordarnos de esas canciones que hacen temblar el estadio.
VAMOS CANALLA, PONGA HUEVO Y VAYA AL FRENTE… QUE TE LO PIDE TODA LA GENTE.